domingo, 10 de enero de 2016

Crudo: Capítulo dieciocho (último capítulo)

pregnantTengo 5 meses en el vientre materno. Y me veo. Me veo rodeada de una inmensa y líquida tranquilidad. No sufro frío, ni calor, ni estrés. Solo duermo y como junto a ella. Cuando ella es feliz, yo también. Cuando esta triste, yo la acompaño con su depresión. Cuando se vuelve a enamorar de mi papá, yo lo admiro cada vez más. Cuando se imagina un hermoso futuro para mí, yo lo deseo con esperanza. Solo espero que nadie nos separe jamás, y como todo ser pequeño e inocente…que sean los mejores padres del mundo. 

viernes, 8 de enero de 2016

Crudo: Capítulo diecisiete

Tengo un año. Y me veo. Me veo balbuceando palabras mal formadas. Solo una sale de mi boca con decisión: papá. Me veo delante de un enorme árbol de navidad con miles de luces de colores que llaman mi atención. Entonces pienso que cada una de ellas equivale a un deseo de felicidad en mi vida. Mi papá me toma en sus brazos y juguetea con mi nariz como si fuera un tesoro que debo recuperar. Me besa y abraza mientras mis carcajadas de bebé invaden el lugar. Y soy feliz. Por primera vez soy realmente feliz con mi familia.                Por eso guardo cada segundo en mi memoria y lo reproduzco en mi mente sin detenerme. Mis padres me ven con ternura, me quieren, abrazan y besan. No existen los gritos de odio, los llantos de miedo, las discusiones con violencia, los golpes con fuerza. Solo hay amor puro.

miércoles, 6 de enero de 2016

Crudo: Capítulo dieciseis

Imagen de cake, pastel, and foodTengo 2 años. Y me veo. Me veo observando detenidamente una torta de cumpleaños con la forma de mi adorada “Hello Kitty”. Veo a cantidad de gente que desconozco sonriendo y aplaudiendo al compás de la canción de cumpleaños. ¿Por qué están aquí y ahora? Todos visten una máscara. Una máscara que muestra interés en mí, pero que dentro de unos años no lo mostrarán, así como tampoco detendrán un golpe, un grito, una huída o un llanto; y se verán realmente como son: adultos. Veo como todos (incluidos mis padres) le mienten al ahora.

lunes, 12 de octubre de 2015

Crudo: capítulo quince

Tengo 3 años. Y me veo. Me veo con fiebre en mi camita y tapada hasta la cabeza con una abrigadora frazada. Mi habitación es completamente rosa, rodeada de peluches y juguetes por doquier. Tiemblo a causa de los chuchos de frío y del pañuelo remojado en agua helada que mi papá colocó en mi frente para que la temperatura disminuyera. Mientras…me lee un cuento: una historia de hadas y princesas que recita casi de memoria todos los días. Veo la expresión de preocupación en su rostro cada vez que cambia el pañuelo de mi frente. Lo veo ser padre.
 

martes, 18 de agosto de 2015

Crudo: capítulo catorce

Nbaba
Tengo 4 años. Y me veo. Me veo durmiendo en la cama grande de mis padres y entre medio de ellos. Me llevaron allí luego de llorar media hora debido a una aterradora pesadilla. Fueron muy amables al permitirme entrar en su intimidad.
En realidad no estoy durmiendo. Estoy gozando de cada uno. Son mis héroes, y como tales los escucho respirar mientras se sumergen en el mundo de Morfeo. Huelo sus dientes y el perfume que emana de sus cuerpos. Toco sus manos. La de mi padre más áspera que la de mi madre, pero igual de tibia. ¿Quién pensaría que esta mano me golpearía por el resto de mi vida? Y ¿quién pensaría que la otra haría un gesto de saludo y se iría para no volver jamás?

martes, 11 de agosto de 2015

Crudo: capítulo trece

JustWaiting
Tengo 5 años. Y me veo. Me veo con mi unicornio de peluche en mi jardincito infantil y sentada en una enorme ronda entre niños: niños que no me miran con lástima, sino que se acercan y me preguntan cómo nombré a mi peludo animal. Les digo que es mujer y que se llama Bety.
Entonces me invitan a jugar con ellos mientras alagan a mi “super-duper-peinado-recogido” diciendo que es el mejor que han visto. En aquel momento recuerdo a mi mamá, que se levanta cada mañana sin falta, para prepararme el desayuno, vestirme y peinarme. Lo hace cada día con el mismo amor, sin dudar en ningún momento que me quiere. Es increíble el brillo que causa mi compañía en su alma. Se asemeja  a una gran cometa en el cielo nocturno. Una cometa que ansía convertirse en un deseo cumplido. La veo como una estrella. Ojalá pueda guiarme durante toda mi vida… así sabría que si alguna vez me pierdo en la incontrolable marea de mi vida, siempre estará reluciendo en el cielo para que la siga hasta mi rescate.

lunes, 3 de agosto de 2015

Crudo: capítulo doce

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Tengo 6 años. Y me veo. Me veo compartiendo un almuerzo en familia: padre, madre, hija y el perro Toby. Todos comiendo un suculento pollo relleno, y lo disfruto. La mesa está rodeada de un aura calurosa y tranquila. Mi vida es normal. Todos vivimos en la normalidad del seno familiar: compartimos y nos divertimos. Me preguntan cómo me fue en el colegio hoy y planean futuros viajes familiares. Todo sucede adelante mío: me integran en las decisiones e ilusiones. Reímos, hablamos, sonreímos. Mi padre toma a mi madre de la mano con extrema dulzura, y a mí me acaricia el cabello tan suave como si cuidara a un cristal. Ahora soy su cristal, y somos una familia.
Que bonitos se los ve: tan tiernos como siempre…tan enamorados uno del otro. Me los imagino incapaces de abandonarse y lastimarse. Desearía poder guardarlos en una cajita para protegerlos y sacarlos cuando necesite un poco de su habitual cariño.