Tengo 3 años. Y
me veo. Me veo con fiebre en mi camita y tapada hasta la cabeza con una
abrigadora frazada. Mi habitación es completamente rosa, rodeada de peluches y
juguetes por doquier. Tiemblo a causa de los chuchos de frío y del pañuelo
remojado en agua helada que mi papá colocó en mi frente para que la temperatura
disminuyera. Mientras…me lee un cuento: una historia de hadas y princesas que
recita casi de memoria todos los días. Veo la expresión de preocupación en su
rostro cada vez que cambia el pañuelo de mi frente. Lo veo ser padre.
lunes, 12 de octubre de 2015
martes, 18 de agosto de 2015
Crudo: capítulo catorce
Tengo 4 años. Y
me veo. Me veo durmiendo en la cama grande de mis padres y entre medio de
ellos. Me llevaron allí luego de llorar media hora debido a una aterradora
pesadilla. Fueron muy amables al permitirme entrar en su intimidad.
En realidad no estoy durmiendo. Estoy gozando de cada uno. Son mis héroes, y como tales los escucho respirar mientras se sumergen en el mundo de Morfeo. Huelo sus dientes y el perfume que emana de sus cuerpos. Toco sus manos. La de mi padre más áspera que la de mi madre, pero igual de tibia. ¿Quién pensaría que esta mano me golpearía por el resto de mi vida? Y ¿quién pensaría que la otra haría un gesto de saludo y se iría para no volver jamás?
En realidad no estoy durmiendo. Estoy gozando de cada uno. Son mis héroes, y como tales los escucho respirar mientras se sumergen en el mundo de Morfeo. Huelo sus dientes y el perfume que emana de sus cuerpos. Toco sus manos. La de mi padre más áspera que la de mi madre, pero igual de tibia. ¿Quién pensaría que esta mano me golpearía por el resto de mi vida? Y ¿quién pensaría que la otra haría un gesto de saludo y se iría para no volver jamás?
martes, 11 de agosto de 2015
Crudo: capítulo trece
Tengo 5 años. Y me veo. Me veo con mi unicornio de peluche en
mi jardincito infantil y sentada en una enorme ronda entre niños: niños que no
me miran con lástima, sino que se acercan y me preguntan cómo nombré a mi
peludo animal. Les digo que es mujer y que se llama Bety.
Entonces me invitan a jugar con ellos mientras alagan a mi “super-duper-peinado-recogido” diciendo que es el mejor que han visto. En aquel momento recuerdo a mi mamá, que se levanta cada mañana sin falta, para prepararme el desayuno, vestirme y peinarme. Lo hace cada día con el mismo amor, sin dudar en ningún momento que me quiere. Es increíble el brillo que causa mi compañía en su alma. Se asemeja a una gran cometa en el cielo nocturno. Una cometa que ansía convertirse en un deseo cumplido. La veo como una estrella. Ojalá pueda guiarme durante toda mi vida… así sabría que si alguna vez me pierdo en la incontrolable marea de mi vida, siempre estará reluciendo en el cielo para que la siga hasta mi rescate.
Entonces me invitan a jugar con ellos mientras alagan a mi “super-duper-peinado-recogido” diciendo que es el mejor que han visto. En aquel momento recuerdo a mi mamá, que se levanta cada mañana sin falta, para prepararme el desayuno, vestirme y peinarme. Lo hace cada día con el mismo amor, sin dudar en ningún momento que me quiere. Es increíble el brillo que causa mi compañía en su alma. Se asemeja a una gran cometa en el cielo nocturno. Una cometa que ansía convertirse en un deseo cumplido. La veo como una estrella. Ojalá pueda guiarme durante toda mi vida… así sabría que si alguna vez me pierdo en la incontrolable marea de mi vida, siempre estará reluciendo en el cielo para que la siga hasta mi rescate.
lunes, 3 de agosto de 2015
Crudo: capítulo doce
Tengo 6 años. Y
me veo. Me veo compartiendo un almuerzo en familia: padre, madre, hija y el
perro Toby. Todos comiendo un suculento pollo relleno, y lo disfruto. La mesa está
rodeada de un aura calurosa y tranquila. Mi vida es normal. Todos vivimos en la
normalidad del seno familiar: compartimos y nos divertimos. Me preguntan cómo
me fue en el colegio hoy y planean futuros viajes familiares. Todo sucede adelante
mío: me integran en las decisiones e ilusiones. Reímos, hablamos, sonreímos. Mi
padre toma a mi madre de la mano con extrema dulzura, y a mí me acaricia el
cabello tan suave como si cuidara a un cristal. Ahora soy su cristal, y somos
una familia.
Que bonitos se los ve: tan tiernos como siempre…tan enamorados uno del otro. Me los imagino incapaces de abandonarse y lastimarse. Desearía poder guardarlos en una cajita para protegerlos y sacarlos cuando necesite un poco de su habitual cariño.
Que bonitos se los ve: tan tiernos como siempre…tan enamorados uno del otro. Me los imagino incapaces de abandonarse y lastimarse. Desearía poder guardarlos en una cajita para protegerlos y sacarlos cuando necesite un poco de su habitual cariño.
jueves, 30 de julio de 2015
Canción: Best Shot de Birdy y Jaymes Young
¿¿¿No les parece supeeer romáaaaanticoo???
Espero la disfruten!!!
jueves, 23 de julio de 2015
Frase nro. 32
-Sí, creo firmemente en las mayúsculas aleatorias. Las reglas de las mayúsculas son muy injustas para las letras que están en el medio."
Libro: Ciudades de Papel
Autor: John Green
Dicho por: Quentin y Margo
miércoles, 8 de julio de 2015
Lejos tuyo
No existe un segundo en el que no te extrañe. Ni puedo creer cómo nosotros, que nos prometimos amor incondicional, estemos atravesando esta situación ¿Cómo llegamos a esto?.
Tengo mucho miedo. Miedo de perderte aún más. Miedo de que descubras que estar alejado de mí es mucho mejor; de que encuentres en estos pocos o muchos días a alguien que valga mucho más la pena que yo. Que le encuentres ese "gustito" a estar separados.
No se cómo aguantar...cómo esperar.
Me duelen los ojos de tanto llorar, y tengo la sensación de que me odias por obligarnos a pasar por esto...la sensación de que no vas a entender que es algo bueno, de que nos va a ayudar.
Sí. ¡Duele! ...¡y mucho! Pero tenemos que aguantar. Por nosotros, por nuestro amor.
Me muero por saber qué estás haciendo mientras pienso en vos. No puedo creer que cada segundo que pase, desconozca tus hechos, tus pensamientos, tus sueños.
Cada cosa que se cruza por mis ojos me recuerda a vos, a nosotros...Creí que esto solo les sucedía a las protagonistas enamoradas de las novelas: jamás creí que también me pasaría a mí.
Sigo llorando amor.
Todo el mundo intenta despejar mis densos pensamientos y casi lo logran...casi.
Enseguida vuelvo a quebrarme y el llanto explota en mis ojos.
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