Gracias a mi colegio, esta semana, tuve la oportunidad de visitar el Cottolengo, de Capital Federal (por si no saben de que se trata, aquí les dejo un link sobre el lugar:
http://www.cottolengolagos.com.ar/index2.html) este lugar es el hogar de las desafortunadas personas que tienen discapacidades, y tal vez no son como nosotras. Pero me di cuenta, que no tenemos que llamarlas desafortunadas... porque en este lugar ellos se sienten bien, y tranquilos, están a salvo de la locura de mundo que nos rodea cada día... se sienten especiales por quienes son, no por como son. Como algo obvio que te permite reconocer este lugar, con esas maravillosas personas, es que estamos rodeados de riquezas tanto materiales como afectivas. ¿Por qué materiales? creo que es razonable... hay muuchisimas cosas que nosotros manejamos que ellos no pueden y ¿Por qué afectivas? pues porque no todas las personas que habitan allí, tienen a sus familiares cerca, ya que la mayoría de ellos son abandonados, o tienen muy pocas oportunidades de encontrarse con ellas, y no porque no se las permitan, sino porque están muy ausentes en sus vidas. Una de las cosas que no me esperaba de este lugar, es con la calidez que fuimos recibidos, por todos ellos. Tanto rizas y llantos pasaron por nuestros rostros al mantener una relación con ellos. Pero si hay algo de lo que no me arrepentiré nunca, es de haber realizado este viaje para ayudarlos, porque además de ser un "retiro espiritual" fue un momento de nuestras vidas en el que brindamos amor, colaboración y esperanzas para todos ellos. Si bien el fin del retiro era "saber quienes somos, sin y con máscaras" tuvo múltiples funciones en nosotros. Todos nos vimos unidos por un mismo sentimiento a pesar de nuestras propias diferencias y realidades. Fue un momento en el que nos dimos cuenta de lo que tenemos y podemos hacer, y como muchísimas otras personas (no necesariamente las del Cottolengo) sufren por no estar en nuestra posición.
Por eso propongo que seamos felices, con todas aquellas cositas que nos rodean en este momento, y podamos disfrutar de ellas, y de quienes somos.
SEAN FELICES CON LO QUE TIENEN